Como estaba previsto en las actividades programadas hoy día 30 de noviembre un grupo más reducido de lo habitual realizamos el senderismo del Faro de Trafalgar y Torre del Tajo para terminar en Barbate.
Como de costumbre salimos de la Casa de Extremadura a la hora acordada, 8 de la mañana. Parada para desayunar en el barrio de Jarana, Puerto Real en Venta la Ventolera. Desayuno tranquilo pues no había mucha gente.
Continuamos hacia los Caños de Meca para comenzar el primero de los senderos programados. Las condiciones climatológicas excelentes, pues estaba algo nublado, con lo cual no teníamos mucho sol y había una luz preciosa. El entorno de Trafalgar estaba espectacular con las dunas, el bullicio de surfistas y un mar con un oleaje fuerte que después disfrutamos de cerca al llegar al promontorio donde está situado el faro. Allí nos recreamos un buen rato, disfrutando de las vistas del acantilado y de las playas del Palmar y Zahora. A la vuelta hacia el autobús observamos las maravillosas vistas de los Caños con el pinar de la Breña al fondo, que era nuestro siguiente sendero.
El autobús nos trasladó hasta el aparcamiento donde se inicia el sendero de la Torre del Tajo. Sendero muy cómodo y bien señalizado que atraviesa el pinar y que presenta una gran variedad de vegetación además de los pinos propiamente dichos. Culmina el sendero en la citada torre vigía, que fue construida en el s-XVI para defender la costa de los ataques de los corsarios que asomaban por la zona.
Las vistas por los acantilados son espectaculares, así como el entorno que está bastante bien acondicionado. En las muchas visitas realizadas a la zona, es la primera vez que la torre estaba abierta, así que aprovechamos para visitarla. Merece la pena, a pesar de la escalera interior, estrechísima para acceder a la terraza superior. Desde allí la visión del pinar y el horizonte es otra historia, fantástico.
De vuelta al autobús y nos dirigimos hacia Barbate, al restaurante El Mirador donde teníamos concertado el almuerzo. Un local al lado de la playa con una terraza amplísima. Y qué decir del menú¡! Genial por lo que comimos, la atención recibida y la eficacia en el servicio. Todo un acierto de M. Carmen compañera de la directiva que mereció nuestro aplauso. Por último, agradecer al presidente de la Casa por permitirnos realizar la actividad a pesar de no haber llegado al número mínimo de participantes.
En resumen, una maravillosa jornada senderista y de convivencia.